Tratar la chapa antes de repararla

Tratar la chapa antes de repararla

Cuando un coche recibe un golpe, el problema no está en la pintura. El problema está en la chapa. Por eso, antes de pensar en cómo va a quedar por fuera, en NEOLINE trabajamos el metal. Porque una reparación duradera empieza recuperando la estructura de la pieza.

Cada golpe deja una chapa diferente

No hay dos reparaciones iguales. Una chapa puede estar estirada, comprimida, doblada o presentar grietas, soldaduras antiguas o incluso reparaciones anteriores mal ejecutadas. Antes de hacer nada analizamos el estado de la pieza para decidir cuál es la mejor forma de recuperarla.

Primero eliminamos lo que no sirve

En muchas reparaciones es necesario eliminar material dañado. Óxido, restos de soldaduras, deformaciones o zonas fatigadas impiden trabajar correctamente la chapa. Solo cuando la base está limpia podemos empezar a reconstruir la pieza.

Recuperar la chapa, no esconder el golpe

Nuestro objetivo siempre es devolver al metal su forma original. Para ello utilizamos diferentes técnicas de conformado, ajuste y desbaste que permiten trabajar directamente sobre la chapa. Cuanto mejor quede el metal, menos intervención necesitará después la reparación.

Reparar antes que sustituir

Siempre que la seguridad lo permita, intentamos conservar la pieza original. Una chapa original bien recuperada suele ofrecer mejores ajustes que muchas piezas de sustitución y evita cambiar componentes que todavía tienen vida útil. No se trata de reparar por ahorrar. Se trata de conservar lo que todavía merece la pena conservar.

Saber cuánto quitar también es reparar

Cuando una radial saca chispas parece que estamos destruyendo una pieza. En realidad estamos eliminando únicamente el material necesario para poder recuperarla. Tan importante como saber reparar es saber dónde intervenir y cuándo dejar de hacerlo.

La diferencia está en el tratamiento de la chapa

En NEOLINE no entendemos una reparación como cubrir un golpe. Entendemos una reparación como recuperar una pieza. Porque una chapa bien tratada es la base sobre la que se construye todo lo demás.