¿Qué revisar de la carrocería antes de pasar la ITV?

¿Qué revisar de la carrocería antes de pasar la ITV?

Pre-ITV de carrocería en Gipuzkoa: Zizurkil, Tolosa, Villabona, Andoain, Lasarte y Donostialdea

Cuando pensamos en la ITV solemos acordarnos de las luces, los neumáticos o los frenos. Pero la carrocería y el chasis también se revisan, y hay defectos que pueden hacer que la inspección sea desfavorable. Sobre todo hablamos de óxido, corrosión, piezas mal sujetas, golpes importantes y elementos que puedan comprometer la seguridad.

Y si tienes un 4×4, una camper, una autocaravana o un vehículo que trabaja habitualmente en zonas con barro, humedad, nieve o salitre, merece la pena mirar estos puntos antes de pedir cita.

Óxido en el chasis: aquí empieza lo serio

Una pequeña burbuja de óxido en una aleta y un chasis podrido no son lo mismo. En la ITV se comprueba el estado estructural del chasis y de la carrocería, prestando especial atención a la oxidación y la corrosión. El propio procedimiento de inspección permite incluso comprobar mediante presión la importancia de una zona corroída

Los puntos que más nos preocupan en el taller son:

  • largueros;
  • travesaños;
  • bajos;
  • suelo y piso;
  • puntos de unión entre carrocería y chasis;
  • estriberas y zonas estructurales afectadas por corrosión.

Los largueros y travesaños no deben presentar áreas de corrosión que comprometan su estado.

Si el metal está podrido, pierde resistencia. En ese momento ya no estamos hablando de un problema estético: estamos hablando de estructura.

Burbujas de pintura y óxido superficial

Las típicas burbujas que empiezan a aparecer debajo de la pintura son una señal de que hay corrosión trabajando por debajo. No significa automáticamente que el coche vaya a suspender la ITV, pero sí es una señal para revisarlo antes de que el problema siga avanzando.

En 4×4 y vehículos que pisan barro con frecuencia vemos mucho este proceso: el barro queda acumulado en pasos de rueda, estriberas y bajos, mantiene la humedad y con los años acaba atacando la chapa. Cuanto antes se sanea, más sencilla suele ser la reparación.

Paragolpes y elementos de carrocería sueltos

También se comprueba que paragolpes, pasos de rueda, cubrecárter y otros elementos exteriores estén correctamente fijados. Una pieza suelta, una fijación defectuosa o un elemento con riesgo de desprenderse puede convertirse en defecto durante la inspección. Si has tenido un golpe y notas que el paragolpes se mueve, está descolgado o alguna pieza ya no encaja como antes, conviene revisarlo.

Aristas cortantes después de un golpe

Otro punto importante son las aristas vivas o cortantes. Una aleta doblada, un paragolpes roto o una pieza metálica que sobresale puede representar un riesgo para peatones, ciclistas u otros usuarios y se revisa expresamente en la ITV. Aquí muchas veces el coche puede parecer perfectamente utilizable, pero el problema está en cómo ha quedado la pieza después del golpe.

Puertas, capó y elementos de apertura

La inspección también revisa el estado de las puertas y sus mecanismos de apertura y cierre. AECA-ITV recomienda comprobar estos elementos antes de acudir a la inspección. Si una puerta ha quedado descuadrada después de un golpe, una manilla falla o algún cierre no funciona correctamente, merece la pena solucionarlo antes.

¿Qué vehículos deberían vigilar especialmente los óxidos?

En NEOLINE lo vemos especialmente en:

4×4 y vehículos de monte.
Barro acumulado en bajos, pasos de rueda y estriberas.

Campers y autocaravanas.
Vehículos que pasan mucho tiempo a la intemperie y donde también pueden aparecer filtraciones y humedad.

Vehículos que circulan por zonas de nieve.
La humedad y la sal utilizada en las carreteras favorecen la corrosión.

Vehículos que viven cerca del mar.
El ambiente salino castiga especialmente bajos y zonas expuestas.

Vehículos antiguos o clásicos.
Por años, reparaciones anteriores y protecciones que pueden haberse deteriorado.

La corrosión en chasis y carrocería puede reducir la resistencia mecánica de los elementos, por eso no es simplemente una cuestión estética.

Haz una pre-ITV de carrocería antes de pedir cita

Si sabes que tu coche tiene óxidos, ha pasado muchos años en monte, tiene golpes pendientes o simplemente quieres evitar encontrarte el problema directamente en la inspección, puedes traerlo antes a NEOLINE.

Revisamos la carrocería, los bajos, el chasis y las zonas donde suelen aparecer problemas. Si está bien, perfecto. Y si vemos algo que conviene reparar, puedes hacerlo antes de pedir cita para la ITV.

¿Tienes un 4×4, camper, autocaravana o un vehículo con años encima? Pásate por NEOLINE y hacemos una revisión de carrocería antes de la ITV.